lunes, 12 de mayo de 2008

Arabella leinhart: Envuelta en las sombras


Del diario de una de mis honorables ancestras:



Viernes, 7 de mayo



hoy vi el reflejo de mi rostro por primera vez en mucho tiempo, caminando hacia la ciudad tuve un poco de sed y me acerqué a un estanque de agua para beber. Al ver mi reflejo me di cuenta de que la persona que me devolvia la mirada desde ese estanque era alguien que me negaba a creer era yo. El cuadro que se presentaba ante mi era algo que me resultaba muy extraño: mi cara se conservaba joven, reflejando finos rasgos propios de alguien que no ha tenido preocupación alguna en el transcurso de su vida; sinembargo, mi cabello se habia vuelto blanco como la barba del invierno. Mis ojos , de un color parecido al dorado, se mostraban brillantes, pero la expresión de mis ojos dejaba ver la mirada de alguien que ha vivido más de lo que quisiera, como si hubiera visto guerras, amor, hambre, deseo, piedad, crueldad y cosas inimaginables, más alla de eso, se veían como si hubieran visto los mismos origenes de la tierra y el tiempo.


he hablado con algunas personas en el camino, y según he entendido, estoy en algun lugar al norte de la gran ciudad imperial, ahora mismo no se que hare. supongo que pasará un tiempo antes de que tenga claro mi rumbo...

Desde que me escapé de la prisión he tenido la sensacion de que hay alguien que me sigue, no se si solo son productos de mi imaginacion, o la paranoia que me juega malas pasadas. Tambien he empezado a recordar algunas cosas cosas que había aprendido en mi infancia, recordé un dia en el que estaba practicando algunos conjuros básicos, y como le queme el trasero a un perro con una chispa magica que se fugó de la punta de mis dedos, hace rato que no sonrio como esa vez... me pregunto si olvidé como se siente la alegría.


Sábado, 8 de mayo

Hoy fue un dia muy especial, he asesinado a un hombre...


Me encontraba caminando hacia la ciudad a eso de las 8 de la noche, y en el cielo solo veía las lunas en su camino nocturno, iluminando mi camino. Sabía que me faltaba un trecho todavía para llegar a la ciudad. Cuando iba pasando por claro boscoso, vi a alguien acercandose rápidamente hacia mi. En ese momento senti como si hubiera despertado, los musculos de mi cuerpo se tensaron un poco, mi respiración se volvió más pausada y profunda, y en mi mente senti una calma casi sobrenatural, en ese momento supe que estaba a salvo y no había razón para retroceder ni huir.


Cuando el sujeto salió completamente de las sombras del bosque y estuvo relativamente cerca de mí, pude ver que era un hombre moreno con ojos saltones, labiso delgados y algo cubierto de suciedad. Llevaba unas pieles sobre su torso que supongo utilizaba como armadura. Un momento después, el sujeto desenfundo una daga de un estuche de cuero que colgaba de su cinturón y me amenazó, exigiendome 100 monedas de oro o de lo contrarío me haría pasar penas que no vale la pena mencionar.


Sinembargo permaneci inmutable y simplemente lo mire friamente, sin darle importancia y decidi seguir con mi camino. El latir de mi corazón no se alteró en lo absoluto, no había miedo en mis venas, no habia temor y el sentimiento de tranquilidad que me embargaba seguia allí como en cualquier dñia soleado de primavera. Al ver mi reacción el sujeto intento espetarme con la daga que tenia en sus grasosos dedos, y aunque se movio rápidamente. Mi cuerpo habia reaccionado antes de que yo me diera cuenta de lo que sucedia... mi mano, con un suave movimiento había arrebatado la daga a mi agresor y un instante después su cabeza colgaba por un hilo de piel del resto de su cuerpo, habia cercenado su cuello con el mismo cuchillo que tenia en su mano, fue un corte seco, pienso que no hubo tiempo para que sintiera dolor... ¿será eso la piedad?


Momentos despues tomé algunas cosas del sujeto, que consideraba, serían utiles en algún momento, y mi tranquilidad sobrenatural desapareció, no sentía remordimiento, culpa, ni temor... nada... Me dispuse a seguir con mi camino sin pensar mucho en lo sucedido; sinembargo, cuando estaba a punto de retomar mi rumbo, un hombre apareció de la penumbra, casi como una visión y me habló con un tono de voz misterioso, profundo, casi como un susurro.


El hombre se presentó como Lucien Lachance, y me dijo que había visto lo sucedido. en ese momento sentí una mezcla de ansiedad y satisfacción, pero permanecí en silencio a la expectativa. El hombre avanzó algunos pasos dirigiendose hacia hacia mí y me ofreció unirme a algo que dijo se llamaba "la hermandad oscura". Me explicó que esta hermandad era una organización que se dedicaba a llevar a cabo la voluntad de la madre noche. Segun entendí, esta madre noche es una entidad espiritual, o una semidiosa que escucha las plegarias de las personas, que piden fervorosamente el abrigo de la muerte para sus rivales, ya sean familiares, políticos, economicos o de cualquier índole, con la mayor devoción hacia la muerte.


Lachance me dijo que veía un gran potencial en mi, que notaba mi tecnica exquisita para matar, mi habilidad única y me ofreció unirme a esta organización a cambio de una recompensa tanto material como espiritual... Ser, el ejecutor de la voluntad de madre noche, sin preguntar, sin reprochar con pleno fervor en su voluntad o en otras palabras convertirme en una asesina.


Aunque en un principio dudé por que no creia que yo fuese tal cosa, escuchando a Lucien me iba dando cuenta de que era una propuesta que no podia rechazar...

No hay comentarios: