domingo, 12 de abril de 2009

Revoltijo Gris


Heme aquí al borde de la realidad, pensando, desvariando, con miles de preguntas y sonidos que me recuerdan mi muerte inminente. Para algunos la ignorancia es bendita, porque no se dan cuenta de que su lapso vital es tan corto que si reflexionaran sobre ello, su alma se quebrantaría y su genio se reduciría a cenizas, se entregarían a sus pasiones más oscuras y darían rienda suelta a todo lo que siempre tuvieron miedo de hacer, sin embargo, esto solo es una suposición realmente no soy capaz de generalizar, y ahora que lo pienso mejor realmente carece de importancia.


(Silencio)… y me pregunto cuantas veces pude haber muerto, porque nuestro espíritu en vida se enriquece son las experiencias, el amor, el conocimiento, el dolor y luego vuelve al éter, al inmaterium donde se integra al nuevo ciclo vital. Me pregunto cómo fue cada muerte, mi cabeza cercenada, una traición, un acto de suma nobleza, una vida sin mayores resplandores, un beso, un disparo en el pecho… tantas posibilidades, tantos lugares, tantas personas.


Y a pesar de mi pesimismo desalmado y desgarrador todavía hay algo en mí que me anima a entregarme de lleno a mi pulsión de vida, al bien moral, al placer, a la solidaridad, es realmente extraño como busco un poco de perfección con estas palabras, una preciosidad banal que, egoístamente, me hace sentir más satisfecho conmigo mismo. Los segundos corren, los días pasan y las noches cada vez me parecen más largas, sufro, amo, odio y rio, y el tiempo pasa despiadadamente ante mis ojos, me consume en una agonía perpetua, tantas dicotomías implícitas en mi diario vivir, porque incluso la luz más brillante produce las más oscuras sombras, y quizás esto es lo que constituye una vida gris y en equilibrio, o quizás no, realmente no sé si alguna vez lo sabré…


(suspiro)


Y vuelvo a mirage circus, el circo de las ilusiones, de risas y maromas, de Dioses olvidados y fantasmas que acechan en cada rincón de mi mente, de ángeles y demonios y de miles historias que nunca han visto la luz

martes, 10 de marzo de 2009

Mirage Circus


y estaba allí mirando la cruz en lo alto de la iglesia pensando en como esta rasgaba el cielo en 4 partes, pensando en la humanidad que le dolía en cada centímetro de su pálida piel y alli en la esquina de mirage circus descubrió que la cruz era un intento desesperado del hombre por alcanzar a dios y arañar aunque fuera un poco de su gracia en un mundo decadente y sombrio.

La imagen del cielo, la cruz y el atardecer se adentraron dentro de su mente profundamente agitando su respiración y su corazón, y tuvo miedo, miedo de que los mismos dioses la castigaran por invadir su terreno sagrado, su inmaterium etéreo. Guardando silencio e inmovilizada volvió a la realidad y simplemente vio como los primeros faroles en mirage circus se encendían y la sombría calle extrañamente tomo un tono afable y cálido.

sollozo un poco y sus ojos se aguaron,por que por primera vez se había dado cuenta de que ángeles sin rostro habían hablado con ella y de las infinitas dimensiones que había visitado en su visión sabia que estaba en este mundo para amar y ser amada por aquellas criaturas decadentes que se hacían llamar humanos, si eran malvados o no realmente no le importaba, por que la idea de llenarse de este sentimiento llenaba cada pequeño espacio de su espíritu.

y fue así como nació su amor mas inocente...

sábado, 3 de enero de 2009

Arabella leinhart : Dulce Devoción


Domingo 15 de mayo

Han pasado algunos días desde mi encuentro con Lucien, han sido días muy gratificantes, he tenido mi iniciación en la hermandad oscura, y está fue una iniciación bastante agradable. Me divertí bastante. Es una emoción increíble la que siento a la hora de cumplir la voluntad de madre noche.

 A pesar de que por lo que voy a escribir en las siguientes hojas puedo perder la vida ya que esta información contiene algunos de los secretos de la hermandad, no puedo reprimir la satisfacción que he tenido desde que pertenezco a esta organización, así que me desahogaré escribiendo.

Bueno he de comenzar por el principio, después de que Lucien me invitó a unirme a la hermandad oscura me indicó el camino que debía seguir a continuación para convertirme en una hija de Sithis, Padre o Dios del terror.

Mi primer encargo fue sencillo, Lucien me pidió que como prueba de mi lealtad con la madre noche, debía ir a la posada de la III profecía a matar a un tal Rufio. El viaje me tomo dos días desde la ciudad capital, y no tuve mayores problemas que el de ser atacada por un par de lobos salvajes. Cuando llegue al lugar vi que la mencionada posada era una cabaña algo desvencijada, pero lo suficientemente fuerte para dar refugio a quienes quieran que fueran los miserables que se hospedaban allí.  Llegue cuando el sol caía en el horizonte y cuando entré vi que detrás  del mostrador de la posada estaba sentado un joven nórdico de ojos grises y mejillas sonrosadas, con una actitud distraída repasando un viejo libro  de nombres.


Me dirigí a él y le pregunté sobre el Sujeto llamado Rufio, el joven posadero me miro un momento levantando un poco su mirada distraída hacia mi cara y luego murmuró “segundo piso, habitación 3, entrando por la escotilla de atrás”.   Entré por la pequeña trampilla que se encontraba al final del vestíbulo si es que se puede llamar así, y me dirigí a la última puerta del pasillo. Cuando llegue a la habitación encontré al sujeto profundamente dormido, el muy tonto tenía la puerta de la habitación de par en par. Me acerqué sigilosamente, sintiendo como surgía una emoción muy agradable dentro de mí, lo observé un momento pensando en quien desearía la muerte de un pobre diablo como este, y disfrutando de la sensación de poder que me abrumaba en ese momento… Tan indefenso, tan fácil, sería cuestión de segundos…

Momentos después Rufio había pasado a mejor vida…

Una vez cumplida la voluntad de la madre noche me retiré de la posada, despidiéndome cálidamente con una sonrisa fingida del joven posadero…

Algunos días después, me reuní de nuevo con Lucien quien me felicitó por mi ejecución impecable y después de contarme algunas cosas sobre cómo hacer desaparecer todo rastro de mi acción y darme mi primera paga, me indicó el camino a mi nueva casa: El santuario.

Aun recuerdo las palabras de Lucien “dirígete a la casa abandonada del sur de Cheydinhal y cuando estés allí escucharás una voz…, la voz te dirá: "¿Cuál es el color de la noche?", y responderás “ Sanguine, hermano". La puerta se abrirá: el santuario de la Hermandad Oscura estará frente a ti.”

Cuando llegué a Cheydinhal, me hice pasar por una peregrina que recorría ermitas e iglesias para buscar la paz espiritual, mi disfraz era bastante creíble, estaba compuesto de un sudario blanco con detalles carmesí y un talismán colgado en mi cuello, con el símbolo de Akatosh Dios del sol, de manera tal que no llamé mucho la atención entre los muchos habitantes  del pueblo.

Después de cumplir mis supuestas obligaciones como peregrina en la iglesia y asegurarme de que mi trasfondo como religiosa hubiera despejado cualquier sospecha sobre mis intenciones, me dirigí al anochecer a la casa abandonada, la cual encontré fácilmente por los rumores que escuche andando por las calles de la ciudad. Bajo el abrigo de la noche entré allí sin titubear, caminado cuidadosamente para evitar sorpresas desagradables sintiendo el aire frio y refrescante que había allí en esa casa abandonada. Al internarme en la casa llegue a un gran portón con una gran mano negra estampada bañada en una luz roja. Una voz grave me solicito inmediatamente la contraseña y repetí lo que me había dicho Lucien. La puerta se abrió un momento después y allí vi a varios personajes sombríos que me recibieron con una sonrisa. Despues de eso perdí la conciencia.


 

 

Retomando...

Bueno despues de medio año de abandono, de baja actividad creativa en este blog, de viajes, y demás es decidido que es hora de volver a escribir, hay q empezar el 2009 con energía y espero no abandonar tanto el blog